22 de agosto de 2008

Conceptos de Mezcla: Tamaño Vs. Enmascaramiento

Tamaño del sonido Vs Enmascaramiento

Uno de los principales problemas que aparecen al mezclar una canción es el enmascaramiento de frecuencias. Este fenómeno, por el cual una señal de mayor nivel le impide al oído reconocer otros sonidos de menor nivel. El mayor grado de enmascaramiento se produce cuando la frecuencia del sonido y la frecuencia del ruido enmascarador están muy cercanas. Por ejemplo, un tono de 4 Khz enmascara a otro tono más suave de 3,5 Khz, pero tiene poco efecto en un tono de 1 Khz. El enmascaramiento puede ser causado también por los armónicos del tono más fuerte. Por ejemplo un tono de 1 Khz, con un fuerte armónico de 2 Khz, puede enmascarar un tono de 1,9 KHz.

Como mencionamos anteriormente, el espacio de la mezcla es limitado, entonces cuanto más “grande” sea un sonido, mayor es la probabilidad de que oculte otros sonidos. Este fenómeno es una de las principales causantes del uso de ecualización y posicionamiento estéreo en una mezcla. Por otro lado, muchos de los músicos quieren que “su” instrumento suene con peso, cuerpo y definición. Un instrumento que suena bien solo, puede resultar escondido o con un carácter totalmente diferente al estar en la mezcla con otros sonidos más fuertes con un tiembre similar. Para poder lidiar con estos problemas, necesitamos saber cuánto espacio ocupa la imagen de un sonido entre los parlantes. Este tamaño está definido en función del :

+ Rango de frecuencias.
+ Volumen.
+ La apertura en el Estéreo.
+ La reverb y otros efectos.

En principio, los instrumentos graves parecen tomar mucho más espacio en la mezcla que los agudos. Imaginen una canción con tres bajos. Cuanto más grande sea el sonido grave, más va a enmascarar otros sonidos. Sin embargo, imaginen diez campanas en una mezcla y todavía van a poder diferenciarlas, aunque toquen al mismo tiempo. Por su carácter más omnidireccional, es muy difícil decir exactamente de donde provienen los sonidos bajos por debajo de los 300 Hz.

Cuanto mayor sea el volumen de un instrumento en la mezcla, también mayor será el enmascaramiento de los otros sonidos. Por lo tanto, los sonidos fuertes son más grandes. Una guitarra fuerte tenderá a enmascarar más que si estuviera a un nivel más suave.

Para evitar algunos de esos problemas, se emplean delays con tiempos muy específicos para estas aplicaciones. Cuando se utiliza un Delay mayor que 30 ms, lo percibimos como un eco. Pero cuando el delay es menor que los 30 ms aproximadamente, se produce un efecto interesante, ya que el oído no es lo suficientemente rápido para percibirlo como dos sonidos y los integra formando un solo sonido más “gordo”. Este sonido resultante se encuentra extendido en el tiempo, tiende a evitar el enmascaramiento por parte de otros sonidos, y por lo tanto su sonoridad promedio aumenta. Si estos sonidos, el original y el delay, son paneados hacia derecha e izquierda, el efecto que se produce es como si el sonido original se estirara en el estéreo, haciéndolo mucho más presente y espacioso, pero sin necesidad de subirlo de volumen.

Poner reverb en una mezcla es como ubicar el sonido de una sala en el espacio entre los parlantes. Si bien es un efecto muy utilizado, se debe revisar siempre que el tipo y la cantidad de reverb introducidos, sean beneficiosos para la mezcla. Como las reverb se producen con cientos o miles de delays, ocupan un gran espacio si están desplegadas al máximo entre los parlantes, y por ello también causan enmascaramiento. Las reverbs también pueden panearse alterando los espacios según la necesidad de la mezcla.

Dinámicas del control de volúmen

Volumen aparente:
Cada instrumento tiene un nivel tradicional con respecto al estilo de música en el que es utilizado y a la canción en particular. Para examinarlos dividimos el rango dinámico en seis niveles básicos, donde 1 es el más fuerte y 6 el más suave. Estos son volúmenes aparentes y relativos.

Normalmente cada fader controla el nivel de un sonido en particular. El volumen de cada sonido se fija con relación a los otras pistas en la mezcla. Si dibujamos el volumen en el gráfico como función de frente a fondo, también podemos ubicar un sonido en cualquier posición intermedia. Sin embargo, el volumen del instrumento no depende solamente de la posición del fader. Si así fuera, podríamos mezclar tranquilamente sin escuchar, poniendo los faders en la posición que creemos adecuada.

Cuando ubicamos un instrumento en la mezcla utilizamos lo que se denomina volumen aparente, no sólo el voltaje de la señal asociado a la posición del fader VCA. El volumen aparente de un sonido en la mezcla está basado en dos cosas principales: el nivel de fader y la forma de onda, y en otra secundaria: las curvas de Fletcher/Munson. Primero, al cambiar el nivel del fader afecta el volumen del sonido (dB). La forma de onda o estructura armónica del sonido puede hacer una gran diferencia en que tan fuerte o suave percibimos el sonido. Una guitarra distorsionada parece más alta que una guitarra limpia, aunque estén al mismo nivel. Un factor menor, pero que contribuye al volumen aparente de un sonido son las curvas de Fletcher/Munson. Por esto también es importante chequear las mezclas a todos los niveles.

El volumen aparente es, por lo tanto, una combinación del nivel en dB, forma de onda y las curvas de Fletcher/Munson. Afortunadamente, nuestro cerebro calcula rápidamente todos estos parámetros y nos entrega el volumen aparente. Todos nosotros utilizamos el volumen aparente para crear las relaciones entre los sonidos en las mezclas. Es el volumen en que “parece estar” el instrumento o sonido.

Ubicación individual de volúmenes:
Se puede crear dinámica musical y emocional dependiendo de la ubicación de los faders correspondientes a cada instrumento en la mezcla. El primer y más básico nivel de dinámica está basado simplemente en el volumen de cada sonido con relación a los otros sonidos en la mezcla. Por ejemplo, si se ubica una voz bien al frente de la mezcla sonará completamente diferente que si es ubicada más baja. La dinámica musical que puede crearse con la ubicación volúmenes individuales es más compleja de lo que se puede pensar. Mucha gente piensa que balancear los niveles de los sonidos en la mezcla es ponerlos parejos en volumen. Sin embargo y normalmente, uno no quiere poner todos los instrumentos al mismo volumen. Usualmente queremos sonidos más adelante, otros en el fondo y algunos en el medio de nuestro escenario sonoro.

Rangos de volumen aparente:
Volumen aparente 1: Los sonidos a este volumen son extremadamente fuertes. Ubicar sonidos a este nivel es bastante inusual y generalmente se trata de efectos y sonidos de muy corta duración. Si un instrumento normal es ubicado en este rango, será considerado como “mal mezclado” o “muy diferente”. Explosiones, gritos o los relojes en “Time” de Pink Floyd pueden colocarse a estos niveles.

Volumen aparente 2: Los principales sonidos a este nivel son voces e instrumentos solistas utilizados en canciones donde las letras o las mismas voces son la mayor atracción. Como es el caso de Whitney Houston, Celine Dion o Mariah Carey. Si se trata de una canción de un gran instrumentista como Pat Metheny, Kenny G o Wynton Marsalis, también es común encontrar estos niveles. En otros estilos: el boom de rap, tom-toms y bombo en heavy metal, golpes de metales en música latina.

Volumen aparente 3: Los sonidos en este nivel son generalmente partes de la rítmica de la canción como batería, bajo, guitarra, teclados. Las voces principales en ciertas canciones de rock están en este nivel cuando están metidas en la banda. Otros ejemplos: tambores en Dance music, tom-toms y platillos en casi todos los estilos de música, el Hi-Hat puede estar en este nivel en música Dance y Jazz.

Volumen aparente 4: Algunos sonidos en este nivel incluyen los pads y colchones de teclados, batería en Jazz, guitarra y piano en ciertos estilos. Cuando la reverb se identifica como un sonido separado suele estar a este nivel. Los coros y cuerdas pueden estar ubicados a este volumen.

Volumen aparente 5: Los bombos de Jazz y Big Band, la mayoría de las reverbs y efectos están ubicadas en este nivel, de manera tal que se distinguen sólo al escuchar atentamente. Algunos coros y doblajes pueden ser relegados a este nivel para cumplir el efecto. Otros instrumentos situados aquí se utilizan sólo como relleno en la mezcla, ya que su imagen no es clara y definida a tan bajo nivel.

Volumen aparente 6: Los sonidos ubicados en este nivel son tan suaves que son muy difíciles de detectar. Pink Floyd es muy conocido por ubicar susurros o sonidos casi subliminales en algunas canciones para introducir al oyente dentro de la mezcla. Los instrumentos a este nivel pueden ser muy efectivos, pero es importante que sumen de alguna manera en la mezcla, de lo contrario, se los percibe como un ruido molesto y pueden afectar la definición del programa.

La combinación de niveles que se produce en la relación del volumen de los distintos instrumentos, crea una dinámica musical y emocional mucho más intensa comparada con los niveles de un instrumento individual en la mezcla. Ciertos estilos de música han desarrollado sus propios niveles tradicionales a lo largo del tiempo, y en algunos casos tienen reglas muy estrictas.

Normalmente, se puede reconocer qué tan parejos son entre sí los niveles de los instrumentos. En algunos estilos de mezcla los niveles están puestos muy parejos, de forma tal que existe muy poca variación entre los sonidos más fuertes y más suaves de la canción. A este tipo de mezclas se las denomina “Even Mixes” (mezclas parejas), algunos ejemplos de ellas se pueden encontrar en discos de: Tears for Fears, REM, Smashing Pumpkins, Curiosity, Rock alternativo, música Country. También puede ser apropiado para canciones melódicas o baladas. Por otro lado, ciertos estilos son mezclados con muchas variaciones entre los sonidos fuertes y suaves: Dance, Rap, Big Band, Jazz. Algunos viejos grupos son bien conocidos por tratar de producir shocks de volúmenes con explosiones, alarma de relojes o guitarras a gran nivel. A estas mezclas se las conoce como “Uneven Mixes” (mezclas desparejas).

La elección de una mezcla pareja o despareja está determinada por el estilo de música. Sin embargo, el tipo de canción también ayuda a definir la elección. Por ejemplo, una balada puede ser mezclada con volúmenes más parejos para mantener el sentido melódico, y una canción que habla sobre “cambios o emociones fuertes” puede tener marcadas diferencias de nivel. Es muy útil escuchar los detalles de la canción para determinar si los niveles deben ser parejos o desparejos.

La mezcla puede hacerse para satisfacer la canción, de esta forma resulta transparente o invisible. O puede ser utilizada para crear dinámicas propias, puede ser una herramienta para resaltar algunas intenciones o sutilezas, o puede crear tensión. Un buen ingeniero utiliza la mezcla para sintetizar, optimizar y complementar el trabajo realizado hasta ese momento por los productores, arregladores y artistas a lo largo de la grabación.

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