31 de enero de 2009

Conceptos de Mezcla: Balance espectral de frecuencias

Durante la mezcla de una canción, encontramos que el uso de ecualizadores en forma creativa no es tan limitado como se puede suponer. De toda formas, los niveles parecen permitir un mayor manejo dinámico que la ecualización. Normalmente, la mayoría de los artistas o productores entienden que la mejor dinámica que se puede dar con la ecualización es un buen sonido de todos los instrumentos y de la mezcla en general.

El brillo, los medios y el cuerpo de cada instrumento, están definidos casi estrictamente por los criterios de producción actuales. Con el correr del tiempo ha ido variando lo que nosotros consideramos ecualización natural para cada instrumento dentro de cada estilo de música. De hecho, si no ecualizamos un instrumento basado en estas tradiciones, seremos considerados excesivamente creativos o como que estamos haciendo algo mal.

Necesitamos examinar muy de cerca las distintas frecuencias y diferenciar los límites de una buena o mala ecualización. Una vez hecho esto, podemos empujar los límites de acuerdo a las características del proyecto.Al igual que con el volumen, existen tres niveles de dinámica que pueden crearse con el ecualizador. Primero los altos, medios y bajos relativos de cada instrumento con respecto al resto, crea pequeñas pero importantes diferencias.

De hecho, si nos salimos de las tradiciones desarrolladas por cada instrumento, estamos creando una dinámica única que afecta a la percepción general de la música en cuestión. Existe una dinámica mucho más fuerte creada por la combinación de las ecualizaciones de los instrumentos en la canción. Pero la dinámica más intensa que se puede crear con el uso de un ecualizador es cambiar los patrones de la ecualización a lo largo de la canción.

Ecualización individual
Existe una gran complejidad de ecualizaciones relativas entre todos los instrumentos de una mezcla, y básicamente hay dos formas fundamentales en las cuales la ecualización individual de un instrumento puede crear una dinámica musical y emocional. Primero, la ecualización de un sonido puede ser hecha para que sea “natural” o “particular”. Segundo, la manera en que un instrumento es ecualizado relativo al resto de los sonidos en la mezcla, también crea una dinámica que puede y debe ser utilizada en beneficio de la canción.

Ecualización natural
En principio, la primera ventaja que introdujo la ecualización fue la de hacer que un sonido suene natural, como sonaba en el lugar en donde fue grabado. El problema es que esa naturalidad ya no es la misma que escuchamos en los CD’s y en las radios. Nos hemos convertido en adictos al brillo, la limpieza, sonidos con cuerpo y grandes que no son exactamente como los reales. Por lo tanto, dejar un sonido natural puede ser aburrido para los estándares actuales, e inclusive si no tiene esas características especiales mencionadas no será considerado muy bueno. De esta manera al escuchar un disco de los años ‘60 o ‘70, como por ejemplo Led Zepelin, Pink Floyd o The Beatles, notamos principalmente que no existe una diferencia de calidad de las grabaciones en sí mismas, sino de los estilos de grabación y producción de la época. Así, es que estas grabaciones contienen una gran cantidad de sonido ambiental, y en la mayoría de los casos se puede observar que no era tan frecuente el uso del ecualizador para cortar frecuencias molestas o turbias.

Utilizar el ecualizador para hacer un sonido más claro o más separado de los otros sonidos en la mezcla, perdiendo la referencia de la naturalidad del instrumento, puede ser el error más frecuente. Este inconveniente suele suceder, entre otros casos, cuando el técnico trata de arreglar problemas producidos por varios instrumentos ubicados en el mismo rango de frecuencias. Por ejemplo, agregar frecuencias medias-altas para ganar un poco de claridad en algún instrumento que no se define bien, puede ayudar efectivamente a distinguir ese instrumento en la mezcla. Pero también puede darle al sonido de la canción un tinte agresivo y poco definido debido a un enmascaramiento excesivo en ese rango de frecuencias. Una buena costumbre es la de revisar continuamente si los cambios de ecualización no alteran en forma drástica el balance sonoro del instrumento, y si lo hacen, que sea de una manera productiva e nteresante.

Ecualización particular
Por otro lado, existen quienes no utilizan las tradiciones históricas de ecualización natural para realizar sus trabajos. Se manejan en forma intuitiva con respecto al balance de frecuencias entre los instrumentos. Por cierto: ¿Qué tienen de natural la mayoría de los sonidos que encontramos en los sintetizadores?. En muchas oportunidades, la ecualización de un sonido se basa en que suene interesante y particular, en vez de natural. La pregunta obvia es ¿Qué hace que un sonido sea interesante?. La primera respuesta es simplemente que no sea natural. La segunda es ecualizarlo hasta que se resalte la máxima complejidad del sonido. Esto puede significar utilizar la ecualización para emparejar los picos excesivos de un sonido, que normalmente concluye con una mayor sonoridad.

Figura 1. Análisis del espectro de frecuencia de un sonido con varios picos.

Si escuchamos el sonido de la figura, percibiremos en primer lugar las tres frecuencias más sobresalientes del sonido. Estos tres rangos de frecuencia simplifican el sonido y lo parcializan. Con el uso del ecualizador se pueden bajar un poco los picos y escuchar más claramente el resto del espectro. El sonido parece ahora más complejo e interesante. Cuando un sonido es complejo, permite escucharse más veces, ya que cada vez que se escucha con atención se descubren nuevos elementos. Este es un criterio común de grandes productores. Como es lógico, existe siempre la contra-cultura. En vez de complejidad, algunos buscan utilizar los sonidos simples.

Más allá de la busqueda de sonidos naturales o particulares, es importante asegurarse que la ecualización del sonido funcione con el resto de los sonidos de la mezcla. Como decíamos antes, el sonido debe tener en forma apropiada las altas, medias y bajas frecuencias relativas a todos los otros sonidos. Sin embargo, en muchas oportunidades es requerido un instrumento con un sonido inusual: oscuro, brillante, medioso, etc. De hecho los sonidos pueden hacerse similares o muy distintos con respecto al balance espectral de frecuencias, como es el caso, para establecer una analogía con los niveles, en las “mezclas parejas o desparejas”.

En algunos casos, un instrumento de solo puede hacerse más cortante y áspero, de forma tal que atraiga toda la atención. Otro puede tener un extra de bajos para hacer la canción más bailable o llegar a producir una emoción en el oyente. La ecualización particular de un sonido y su relación con el resto de los sonidos en la mezcla crean otra dinámica musical y emocional, y provee al ingeniero de una nueva e importante herramienta para alcanzar una mezcla adecuada.

Patrones de ecualización general
La combinación de todas las ecualizaciones individuales presentes en la canción crea una dinámica mucha más intensa en la mezcla que cualquier sonido individual. De hecho, el sonido general es una de las dinámicas más importantes, porque es crítico para una mezcla que suene correcta para el estilo de música elegido. Cuando alguien escucha una mezcla de una canción por primera vez, aunque sea en forma ocasional, la primera acción instintiva es reparar en la ecualización general.

El ingeniero ecualiza cada instrumento para que la ecualización general de la canción cumpla con las características de un tipo de música en particular. Por ejemplo, el Heavy metal tiene mucho énfasis en los medios altos (Filo, corte, definición), la música country tiene una ecualización general más natural, el Rap utiliza los medios y algunos sonidos con gran cantidad de bajas frecuencias. Lógicamente, el tipo de canción también ayuda a determinar la ecualización general de la mezcla.

Ecualización cambiante
Es posible romper ciertas reglas de tradición y utilizar la creatividad para cambiar la ecualización mientras que un instrumento está sonando. Esto produce una dinámica muy notoria, que si es apropiada para la canción puede ser muy efectiva. Hacer un cambio de ecualización en un corte de la canción es la manera más natural de crear este tipo de dinámica.
Existen muchas canciones que tienen cambios de ecualización, en algunos casos muy drásticos y combinados con otros efectos, como es el caso de la guitarra acústica en la introducción de Pink Floyd “Wish you were here”.

(click en la imagen para ampliar)

Cambiar la ecualización al principio o final de una parte de la canción, no es tan notorio como realizar el cambio en el medio de la parte. Hacer esto cambia totalmente el centro de atención, focalizando el interés en el efecto que la música produce y no en la música en sí. En la música Dance o electrónica, es bastante frecuente utilizar filtros pasa altos o pasa bajos aplicados a distintos instrumentos o voces creando efectos bastante interesantes. Realizar este tipo de cambios se busca modificar las sensaciones que el oyente percibe de la canción. Un ejemplo de esto se puede escuchar en “Music” de Madonna.

Normalmente un cambio considerado inusual puede resultar muy interesante y creativo cuando es utilizado especialmente para estilos como el Pop, Rap, Hip Hop, dance etc. A veces esa característica “distractiva” de estos efectos, puede utilizarse también para generar una sensación diferente en la percepción de una interpretación.

2 comentarios:

Hola! siempre veo tu blog, tus posteos son muy interesantes! te cuento que voy a estar dando un curso de Mezcla y Mastering avanzados en la Facultad de Bellas Artes en la UNLP, si querés podés ponerlo en tu sección de capacitación. te dejo mi blog así también lo tenés: http://cana-san-martin.blogspot.com/
muchas gracias! saludos

Juan

Gracias Juan!
ya estoy poniendo tu blog en la lista de links.

saludos!

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