20 de diciembre de 2010

Paul McCartney en Ríver

Por Ricardo Pegnotti

Paul McCartney tocó dos noches consecutivas en el Estadio River Plate de Buenos Aires, interpretando grandes clásicos de Los Beatles, Wings y algunos temas de su carrera como solista

Durante casi tres horas, y después de 17 años desde su último concierto en Buenos Aires, se presentó en el Estadio de River Plate el mítico músico y ex-Beatle Paul McCartney, como parte de su gira “Up and coming”, ante una audiencia de alrededor de 95,000 espectadores.

Ambas noches, la fiesta comenzó con el artista invitado, Andrés Ciro Martínez, ex-líder de Los Piojos, quien en un par de horas interpretó un set acústico de ocho canciones.

Después apareció Paul con su icónico bajo Hofner, acompañado por su banda integrada por Rusty Anderson en la guitarra, Brian Ray en guitarra y bajo, Paul “Wix” Wickens en teclados, guitarra y armónica, y Abe Laboriel Jr. (hijo del famoso baterista Abraham Laboriel) en batería.


McCartney abrió el show con “Venus and Mars”, “Rock Show”, “Jet” y la clásica de Los Beatles, “All My Loving”. En la segunda noche, hizo un pequeño cambio y comenzó con “Magical Mistery Tour”. El público enardecido cantaba al unísono mientras se proyectaban imágenes de John Lennon, George Harrison y Ringo Starr en las pantallas gigantes.

El concierto continuó con temas como “Drive My Car”, “Letting Go”, “Got to Get You Into My Life”, “Highway” y “Let Me Roll It”, entre otros.

Luego, Paul se sentó al piano y cantó “The Long and Winding Road”, “Nineteen Hundred Eighty Five”, “Let Them In” y “My Love”, la cual dedicó a su ex-esposa Linda, fallecida en 1998.

Entonces, tomó su guitarra acústica e interpretó un set íntimo, con temas como “I’ve Just Seen a Face”, “And I Love Her” y “Blackbird”.

Luego le dedicó una canción a su viejo compañero de giras, John Lennon. “Escribí esta canción para mi amigo John”, anunció, y comenzó a cantar “Here Today”.

Al terminar, tomó una mandolina y tocó “Dancing Tonight”. Después, nuevamente con su bajo Hofner, cantó “Mrs. Vanderbilt” y “Eleanor Rigby”.

Luego hubo un momento de recuerdo. “Voy a cantar esta canción en memoria de mi amigo George”, dijo, e interpretó “Something” ante enormes imágenes de George Harrison.

Tocó el turno a “Band On the Road”, uno de los clásicos de Wings, mientras se proyectaba el videoclip de 1974, con los actores Christopher Lee y James Coburn.

Siguió con “Ob-la-di, Ob-la-da”, “Back in the USSR”, “I’ve Got a Feeling”, “Paperback Writer”, “A Day in the Life” y la canción pacifista “Give Peace a Chance”, con la que McCartney nuevamente recordó a John.

Uno de los momentos más emotivos de las dos noches fue cuando cantó “Let It Be”.

Después interpretó “Live and Let Die”, de la banda sonora de la película de James Bond, acompañado con fuegos artificiales.

Para cerrar el concierto, cantó “Hey Jude”, con la que hizo corear a todo el estadio.

Al regresar al escenario cuando el público pedía más, McCartney traía puesta la camiseta de la selección argentina, con el número 10 y su apellido en la espalda. “Soy Diego”, dijo.


Tocó “Day Tripper”, “Lady Madonna” y “Get Back”. Después interpretó “Yesterday” sólo con su guitarra acústica, y el estadio se iluminó con miles de encendedores y celulares, en el momento de mayor magia de todo el concierto.

La despedida fue muy subida, a todo rock-and-roll, con “Helter Skelter”, “Sgt. Pepper’s Lonely Heart Club” y “The End”, ante una audiencia que soltaba algunas lágrimas y no podía parar de gritar de tanta emoción.

Ficha técnica

El ingeniero a cargo del sonido general del estadio fue el británico Paul “Pab” Boothroyd, quien ha trabajado con AC/DC y Dire Straits. Boothroyd utilizó una consola VENUE Profile con 96 canales que lleva a todos los conciertos de McCartney, ya que en ella tiene armado todo el setup del show. El compañero inseparable de su consola es un sistema de grabación Pro Tools HD.



Pab no usa procesadores externos. Sólo usa los ecualizadores y la dinámica de la mesa y todo el arsenal de plug-ins TDM diseñados para Pro Tools, los cuales son 100% compatibles con VENUE.

Él eligió una consola VENUE porque, según sus palabras: “Tiene todo lo que necesito, ocupa muy poco espacio, tiene un gran paquete de plug-ins, pero lo más importante es la calidad de sonido”.

El sistema de altavoces fue provisto por la empresa local Jons Silberstein Sonido: un arreglo lineal Meyer Sound con cuatro líneas de demorados que funcionaron impecablemente en toda la zona de las tribunas más alejadas.

Toda la iluminación del show fue provista por la compañía BALS (Buenos Aires Live Show).

El show fue grabado y transmitido al día siguiente del segundo show, por Canal 13.

La grabación de audio de los dos conciertos estuvo a cargo de Pichón Dal Pont y su equipo: Javier Anllo y Hernán Ranucci, quien hizo el soporte óptico digital del backup de la grabación. Dal Pont contó además con la colaboración de Esteban Varela (ingeniero de sonido de Diego Torres) y el soporte oficial de Avid/VENUE, a través de Ricardo Pegnotti, director de la División de Audio de SVC (Sistemas de Video Comunicación, S.A.) y representante de Avid en Argentina, Uruguay, Paraguay y Bolivia.


El estudio se montó en la unidad móvil de grabación de Pichón Dal Pont, en la puerta del estadio, junto al móvil de filmación de Canal 13. Para la grabación se usó una VENUE Profile con cinco tarjetas DSP, dos Stage Racks y un sistema Pro Tools HD 3 con 128 canales de entrada.

Cuatro cables coaxiales de cien metros de largo (dos de entrada y salida y dos spares) conectaron a la consola VENUE, ubicada dentro de la unidad móvil, a los dos Stage Racks que estaban detrás del escenario, recibiendo las líneas de voces, instrumentos y micrófonos de ambiente.


Los que estaban a cargo de la grabación fueron el ingeniero británico Richard Rainey, parte del staff de McCartney (quien también trabaja con la banda U2 como ingeniero de monitores de The Edge) y Scott Rodger, gerente de producción de Paul McCartney y de artistas como Björk y Arcade Fire. Con la colaboración de Pichón Dal Pont y su staff, se grabaron casi 80 canales de la banda de McCartney y 16 canales de público distribuidos entre el escenario y el mangrullo desde donde operó Pab Boothroyd, en el centro del estadio.


La grabación del primer día se utilizó como backup y también como la referencia que sirvió para armar el setup de la grabación principal que sería diferida: la del segundo show.

Richard Rainey llegó muy temprano, el día del segundo concierto y, con el material grabado el día anterior, armó las escenas de todas las canciones en la VENUE. Se usaron doce micrófonos para la batería y dos micrófonos más un spare para cada instrumento (guitarras, bajo, piano, mandolina y teclados).

Rainey tiene muteados los instrumentos que no se usan en cada canción en sus snapshots (escenas). Él ajustó niveles, ecualización, compresión y todos los parámetros de los plug-ins insertados en los canales de la mezcla general.

Se envió una señal de referencia estéreo del concierto a Canal 13, con el plug-in “Impact” insertado (el cual emula el sonido del compresor de la clásica consola SSL), y también una señal estéreo de ambiente de referencia de los diez micrófonos frontales.


El móvil de Canal 13 enviaba al móvil de grabación la señal de video y un canal de SMPTE que fue grabado en una pista de Pro Tools como medida de seguridad para la sincronía entre el audio y el video.

La postproducción del audio se hizo al día siguiente, en el estudio de Pichón Dal Pont. Para la transmisión diferida, se eligieron 14 canciones: siete de la era de solista de McCartney y siete de Los Beatles.

Estuvieron presentes Richard Rainey (quien esa misma tarde salió a Madrid para trabajar con U2) y Scott Rodger, productor general de McCartney.

Finalmente, el material fue entregado a Canal 13, cerca de las seis de la tarde, y el concierto fue transmitido a las 9:30 de la noche.


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